Total Pageviews

Saturday, August 20, 2011

La Historia, la histeria y las pequeñas cosas

A pesar de lo aparentemente ambicioso del proyecto, Lourdes de Armas (Ciudad de La Habana, 1960) ha logrado narrar dos hitos históricos y mas de veinte años de acontecer, con la mirada quizá excesivamente inocente de una mujer a la deriva, en pleno proceso de transformación personal.
En Marx y mis maridos se relatan los avatares de Maggy, la protagonista, desde su iniciación sexual hasta una cansada madurez, a través de sus relaciones con su primer novio y sus subsecuentes cuatro maridos. La trama ocurre elípticamente pero sin complicaciones de tiempo y espacio, entre 1980 y el año 2000. Los sucesos de la embajada de Perú y el Mariel, asi como el Maleconazo de 1994 afectan de manera fundamental a Maggy, a sus maridos, a sus hijos y a las relaciones entre ellos. La autora elige el camino correcto al concentrarse en los pequeños detalles de la vida cotidiana que cada personaje tiene que enfrentar y a partir de ahi su visión de los hechos que les atrapan. Sin pontificar y sin caer en el grandilocuente análisis politico, de Armas consigue dar un cuadro desolador de la realidad cubana, de las carencias diarias, las pequeñas envidias, las traiciones y la doble moral de sus protagonistas.
Aunque en la novela no todo funciona bien, ya que la transición de Maggy de insignificante burócrata a escritora incipiente, manteniendo una visión ingenua de la vida, con poca imaginación y saturada de la influencia de su educación ideológica, asi como el exceso de caracterización de algunos personajes en detrimento de otros y su limitada carga de erotismo, que a veces la hace parecer pudibunda sexualmente (cosa que el personaje no es), no se resuelven bien, el humor presente en la medida adecuada y la falta de pretenciosidad salvan la narración.
Maggy se inicia sexualmente con Jose, pero su matrimonio no se consuma porque este termina yéndose del país. Luego se casa con Ernesto, su profesor de marxismo, que resulta ser solamente un alcohólico haragán con ínfulas hemingweyanas. Tras terminar este matrimonio, se casa con Javier, un piloto militar cuya vida se deshace durante su matrimonio y quien al pasar de la fuerza aérea a la contrainteligencia se convierte en un paranoide agresivo que pierde el control de sus emociones y que esun hombre con un tremendo edipismo por superar. Con un penoso divorcio a cuestas, Maggy conoce y finalmente se casa con Freddy, un abogado desempleado, prisionero de los celos y devenido en bisnero de poca fiabilidad. Entre su suspicacia y sus turbios y mal llevados negocios ilícitos, Freddy se va distanciado emocionalmente de Maggy, y ella de él, a una velocidad mas vertiginosa que sus anteriores maridos. Finalmente se une a Carlos, un buscavidas dedicado a “resolver” y obsesionado por irse del país. El macho por excelencia que parece haber añorado Maggy todos estos años. Borracho y apostador empedernido, termina largándose tras ser humillado en público por Maggy, en un club clandestino en el cual se juega a las cartas.
Los personajes no se vuelven nunca estereotípicos y la intrusión de la realidad, de la histeria colectiva y de la politica suceden de manera natural en esas vidas en las cuales el control del destino personal es bastante limitado. La opresión se siente en cada página. Este es un libro sobre la desilusión constante en todos los aspectos de la vida de una mujer. Aunque en todo momento de Armas nos muestra a Maggy en control de su dignidad, que es probablemente lo único que le queda, al final ésta no es mas que un ser apaleado, llena de incertidumbres y sin brújula existencial.
A pesar de que la narración fluye, el lenguaje es a veces pobre y falto de imaginación. Hay algunos obvios referentes literarios, sobre todo a la excelente obra de Antonio José Ponte, Las comidas profundas, pero en general su estilo mantiene su singularidad dentro del costumbrismo actual de la narrativa cubana.
No conozco casi nada de la obra de Lourdes de Armas. Su cuento Pudor, aparecido en la antología de cuentos eróticos titulada Té con limón, o Ellas hablan del amor y el sexo, preparado por Amir Valle y Dulce María Sotolongo y publicado por la Editorial Oriente en 2002, no me dijo nada, pero aquí veo que el erotismo no es su fuerte. Incursiones en Google no me llevaron a ninguna parte mas que a un video en You Tube en el cual la autora presenta este libro. La contraportada indica que de Armas es graduada de Derecho y Teología y que ha ganado varios premios en España, entre ellos el Dolores Ibárruri 2001 de poesía. Fue también ganadora, en Cuba,  del premio Pinos Nuevos 2000 de cuento. Al menos en este libro se ha apuntado un triunfo al presentar una realidad compleja, asi como las relaciones de los “grandes sucesos” y los “grandes temas” con la vida cotidiana de las víctimas circunstanciales de un proceso que los ahoga, sin necesidad de estereotipar, ni de caer en el folclorismo y manteniendo un discurso critico fuerte.

Marx y mis maridos. Autor: Lourdes de Armas. Ediciones Unión 2010. Originalmente publicada por Ediciones Aurora, de Colombia, en 2007.

Roberto Madrigal

No comments:

Post a Comment